Gente nueva entrando todo el tiempo
Integración que no depende de la agenda de un instructor y entrega el mismo estándar en cualquier unidad.
Cuando la contratación es continua, la integración presencial se vuelve un cuello de botella de agenda: alguien tiene que parar para capacitar, y quien entra fuera del grupo espera semanas hasta recibir el mismo contenido. El efecto aparece después, cuando dos personas que entraron el mismo mes responden de formas distintas al mismo cliente.
La integración digital resuelve el problema de calendario y un segundo, menos obvio: fija el estándar. Lo que la empresa decide decir sobre sí misma, sobre seguridad y sobre la forma de trabajar pasa a decirse igual en cada unidad, y queda registrado en el LMS para quien necesite comprobarlo.

- Ruta de onboarding en e-learning, con evaluación al final
- Microlearning para los primeros días, consultable después
- Gamificación para garantizar mayor compromiso y eficacia






